
¡¡Entren carajo!! ¡¡Entren!!
Escuche esos gritos en la jaula de los monos, con un cinturón de goma y a “chicotazos” gritaba
el que aseaba la jaula en el zoológico de Oruro, todo para que entren a dormir en sus cajones de madera...
Después de reclamar aquel trato a la administración del zoológico, Jimmy y yo escuchamos rugidos
de ayuda... fuimos a ver la fosa de cemento donde vivía Fido, nuestra desesperación
era única no podíamos hacer nada, solo lloré.
Tales imágenes, sabores amargos nos llevó a realizar una reunión invitando a todos los
grupos que conocíamos a favor del medio ambiente y defensa de los animales, participó de dicha
reunión "JPO" Jóvenes Progresistas de Oruro quienes también hablaron del león y de la
situación del zoológico, dichos comentarios, momentos, dolor me llevo en la noche a realizar
una
carta dirigida hacia las personas de parte de Fido, la carta nació el 9 de julio del 2003.
Junto con Jimmy nos preguntábamos cuales iban a ser los resultados de la carta, dejando buzones en
diferentes colegios, la campaña fue creciendo con la ayuda de todos los grupos y fuimos recibiendo cartas
de niños apoyando a una mejor vida del león, incluso cartas dirigidas al mismo león y
otras cartas dirigidas al Presidente de Bolivia en esa época.
Por varias denuncias de vecinos,
se formó el Comité Interinstitucional Traslado del León Fido, donde llegaron personas con mucha fuerza y un increíble valor humano como Jorge Via Moya y Maria Eugenia Castañares quienes no dejaron de luchar hasta los últimos momentos de Fido,
él fue la inspiración y la fuerza de muchas personas llegando a ser un preso político "objeto" utilizado para votos del alcalde, incluso sirvió de inspiración para la realización de tesis.
Fido fue la causa para perder el trabajo de una periodista que le prohibieron sacar noticias de la vida verdadera de Fido en el zoológico, causó peleas entre vecinos, amenazas,
enseñó el valor de la vida, lo injusto, el sufrimiento, la fuerza para no caer...